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15/2/17

El Lago del Brasil

“Primera bicicleta acuática en Sevilla”
Este pequeño cuento  es un corto homenaje al hombre que nos enseñó de pesca, de familia, de unión, de convivencia, de paz, de trabajo y de honestidad; el hombre que creó los diferentes clubes de caza, tiro y pesca entre otros: socio fundador de Club Social de Caza, Tiro y Pesca Sevilla, socio fundador del Club de Caza, Tiro y Pesca Los Viringos, socio fundador del Club de Caza, Tiro y Pesca Los Mentirosos, de este último queda aún un lote que sería la sede en el barrio Fundadores y socio fundador del Hogar San Vicente de Paúl, que se ubicaba en el barrio Monserrate, Miguel Ángel Cardona LibrerosRadio Miguel” como cariñosamente le llamábamos, él podría tener un gran libro de cuentos y de historia que se hunden lentamente en el olvido.

Por los años 60tas, cuando era yo apenas un niño, estudiaba en la escuela Armando Romero Lozano del barrio Puyana.  Casi a nuestros pies se extendía un gran reservorio de agua, un hermoso lago, el lago del Brasil, se llamaba así porque estaba en una finca del mismo nombre, con un paisaje a su alrededor hermosísimo, en el costado nororiental del lago había una caseta que se extendía como un muelle sobre parte del lago, contiguo al lago había una plaza de toros, donde seguramente habían grandes faenas en tardes domingueras y donde “don Radio” recibió más de un revolcón de las vaquillas y toretes que por supuesto no eran Miuras, claro está que el hombre a veces se jalaba sus faenas, porque tenía muy buenas dotes de torero. Allí también se organizaban festivales, convertidos en grandes bailes. Por supuesto eran organizados por don Miguel Ángel Cardona Libreros “Radio Miguel”

La sociedad sevillana concurría a la convocatoria, hermosas damas vestidas a la usanza, cual si fueran españolas, algunas portaban abanicos para espantar el intenso calor o quizás para ocultar el rubor que les producía el sofoco.

Por ese entonces Sevilla progresaba y no nos podíamos quedar a la zaga de las grandes ciudades, es así como don Miguel y su gran ingenio invento la bicicleta acuática, la cual construyo en su vivienda que quedaba por la carrera 51 (La Pista); como primera medida despojo de su bicicleta  a Héctor Fabio, su hijo, por supuesto la berreada del pobre Héctor fue mucha, aun hoy después de viejo se acuerda y lagrimea; bueno, acto seguido,  consiguió dos troncos de balso y los fue labrando y puliendo hasta tenerlos a punto, sobre ellos labro unas canales para colocar los ejes de las llantas, a su vez a las llantas les colocó aspas cual si fueran remos, al pedalear la bicicleta por supuesto avanzaba sobre el agua. Trabajo terminado, ahora al lago para la prueba, entre sus amigos la llevaron, de inmediato procedieron, la levantaron y empezaron a caminar con ella hacia la puerta, ¡oh ¡sorpresa la bicicleta no cabía por la puerta, de regreso al taller a desbaratarla y a fabricar el plano para que no se nos olvidara.

Llegaron al lago y empezó la fiesta, colocaron los balsos sobre el agua, en la parte más honda, don Miguel se subió sobre el primer tronco para nivelarlo, quedo listo, ahora subió al segundo tronco, este empezó a girar y chumbulummmm, hombre al agua, que  mala suerte, don “Radio” no sabía nadar y les toco a los asistentes mostrar sus dotes de nadadores para rescatar al ilustre inventor.

Después de este impase, quedó la bicicleta armada, bueno, al día siguiente tocaba la inauguración, cachaquito el inventor fue el primero en montar y, arranca, pedalea……pedalea y allí fue Troya, llovía de para arriba, en cada pedalazo un chorro de agua que mojaba su rostro y sus pulcras ropas, las llantas necesitaban una especie de guardabarros para guarecerse del aguacero invertido. 

Ya armada la bicicleta en la caseta del lago, ahora si a pedalear se dijo, fue un triunfo al funcionamiento de las bicicletas acuáticas, un triunfo a la inventiva, al ingenio; funcionaron durante algunos años, la vuelta al lago en la bicicleta acuática costaba entre dos y cinco centavos.

Desde ese día el lago se convirtió en una especie de sitio especial para los enamorados, se les podía ver como las chispas de amor brillaban a su alrededor.

También de algunos amigos, por allá de los lados del barrio San Vicente que se iban con su gallada, entre ellos el amigo Jaime Ospina (el popular Goido), vara de pescar o botella bien guardada, de alguna forma entretenían a Pe….Pe….Pedrito el cuidador del lago.

Pe…Pe….Pedrito era ga….ga….gago y se movilizaba  en una enorme bicicleta negra a la cual se le había borrado la marca.

Volvamos a la galladita de pelafustanillos que entretenían a Pe…Pe...Pedro para meterse bajo el muelle de la caseta que había en la parte nororiente del lago, entretenido Pe…Pe…Pedro de alguna manera, ellos pescaban Tucunares, que eran los peces que habían en el lago, armaban sus sartas y adiós pe…pe…pedrito, el pobre hombre quedaba sano.

Un día, un triste día y por las locuras del ser humano, seguramente con algún fin específico empezaron a vaciar el lago, se iba el alma de la naturaleza, se perdía para siempre el hermoso paisaje que le daba frescura y alegría a ese pedacito de tierra, con él también se iban los recuerdo, las historias de amor, los peces; y solo quedaba un enorme pantanero en su lugar; nosotros desde el patio de atrás de la escuela veíamos el horrible espectáculo y como saltaban los pocos peces que quedaban.

Uno de los jóvenes quedo extasiado viendo saltar los peces y quiso recoger algunos que salían a la orilla, con tan mala suerte que resbalo y callo al enorme pantanero, al tratar de salir de él, se fue hundiendo, perdió los pocos peces que había recogido y empezó a gritar como loco, los pocos niños que estábamos por allí corrimos al salvamento y no sabíamos cómo sacarlo del pantano, yo me quite la correa e hicimos una cadena al final lo logramos sacar a tierra firme, tenía pantano hasta en la boca, por supuesto que nosotros también quedamos bien mugrosos pero con el pecho inflado de orgullo por haber recuperado al joven Aránzazu.


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6/2/17

Nostalgia invernal

Por estos días de cruel invierno, de ventiscas y de niebla, llegan a mi mente recuerdos de infancia y adolescencia en medio de la niebla que golpea y acaricia suavemente mi rostro, recuerdo mis días de escuela con todas sus anécdotas y pilatunas, mis días de colegio, mis amigos del alma, extraño sus risas, extraño el olor a tinta, a cuaderno, extraño los educadores de la época.

Pero siempre  todos los inviernos nos producen melancolía porque la niebla tiene un banco de recuerdos que viajan con ella hacia lugares desconocidos, inunda todos los rincones del alma hasta reventarlos en un sin número de vivencias.

Por fortuna vivo cerca donde nace la niebla, se puede decir que soy su hijo consentido porque siento sus caricias, desde muy jovencito cuando desandaba las calles de nuestro amado pueblo en compañía de mis amigos del alma, recuerdo aun esas largas discusiones alrededor de un tema cualquiera en los cuales nos creíamos expertos, éramos unos sabios, hoy  lo pienso bien, no sabíamos nada, eran solo arrebatos de muchachos con una inmensa gana de sabiduría y de aprendizaje.

La niebla desde siempre ha sido comandada por duendes, directores de travesuras, hacedores de realidades y de mitos, testigos de sucesos montañeros y pueblerinos, heridos por las balas asesinas de los violentos pero firmes en su paso creativo de pinturas y paisajes, los que hacen aparecer y desaparecer por arte de magia con la velocidad del viento amigo, nacido también en las montañas, refrescando el hermoso paisaje vallecaucano; cuando pasa por Mosul cambia inmediatamente la velocidad en la formación de los cuadros, pinturas  y paisajes, todo se hace más lento, se ha transformado en neblina, ahora sus directoras son las dulces  hadas que viajaban a la saga, esperando la claridad para dirigir la neblina y darle otro matiz a la cotidianidad, las aves se alborotan y en su cantar dan vida a los manantiales, a las flores, a las hermosas mariposas, dan vida a  la vida,  sus suaves risas  son el preludio de un buen augurio. Dirigen la neblina hasta el parque Uribe, refugio de aves y de nostálgicos recuerdos; continúan conduciendo la neblina por la calle Real, dejando su ternura en cada rincón, hasta terminar en el parque La  Concordia, lugar de reunión y de comunión de duendes, de hadas, de El Mohán, La Patasola, La Llorona, El Pollo Maligno, lugar de encuentro de todos los sevillanos, de los vivos y los muertos, de los muertos que están vivos, de las almas y espíritus que quieren vivir porque están  en la plaza La Concordia en Sevilla la del Valle del Cauca, Colombia.

De otro lado y con vientos de Occidente, llega la niebla cargada de recuerdo violentos de la Cordillera Occidental, cruzando por el río Cauca, comandada por el majestuoso Mohán, asustando a los rivereños, pescadores que en oscuras noches sienten su presencia, sus lamentos y quejidos, a los canoeros que esculcan el rio en busca de arena, que luego será vendida para obtener unos pocos pesos con los cuales podrán sostener sus familias y algo que les quede para el guaro y la rumba. El Mohán conduce la niebla hasta el piedemonte de la Cordillera Central, metiéndose por los ríos y riachuelos que desembocan al río Cauca, allí también los vientos son más suaves, convirtiendo la niebla en espesa neblina, cambia automáticamente de conductor, ya se escuchan  los lamentos de La Llorona en busca de su hijo perdido y del eco atenuado de el paso ensordecedor de La Patasola, patica que  quizá perdió en la estúpida y violenta guerra partidista que vivió nuestro país, o tal vez su espíritu divaga en busca de una muerte digna por haber perdido su patica, o por algún castigo de un desalmado colonizador o tal vez en las guerras indias de las tribus prehistóricas del Valle del Cauca; El Pollo Maligno les secunda el coro con su piar en busca de incautos que se dejen despistar para embolatarlos cual juego de niños.

Cuando la niebla venida de Occidente llega al  Balcón del Valle, Sevilla  se viste de gala, espanta las chicharras de verano que en La Concordia son por miles, las que con su agudo silbido  le suman alegría a los visitantes que a diario se sientan a contar sus historias y sus penas, todos duendes y hadas, muertos y vivos, almas en pena y espíritus chocarreros, esperan los míticos visitantes, la música inunda  el pueblo, hay fiesta, en La Concordia, se reúne Sevilla y sus recuerdos, duendes y hadas en gran algarabía, porque llego El Mohán y transforma su amargura en alegría, La Llorona encuentra a su hijo perdido, La Patasola recupera su patica y empieza a bailar,   El Pollo Maligno ya no es maligno se transforma en paloma, dejando en cada vuelo un mensaje de libertad y de paz, de alegría y de calor humano; este fenómeno solo ocurre en la plaza  La Concordia de Sevilla Valle del Cauca, Colombia.


jairvalenciagaspar@yahoo.es

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18/10/16

Los sagrados parques sevillanos

Pequeño mundo de ilusiones, de sueños, nuestros sagrados parques tienen una energía que ha iluminado a músicos, pintores, escultores, poetas, científicos y filósofos.

El parque La Concordia ilumino la mente de todas las generaciones que por allí pasamos, allí sonaron por muchos años las afinadas cuerda de guitarra de nuestros músicos, El Conjunto Serenata, Esbardo Gaviria, Alcibíades Ocampo y otros más,     también sonaron las voces destempladas de borrachos evocando a su amada,  se juraron amores eternos que quizá hoy aún perduran,  aun hoy suenas las notas de Bandola, de la música de carrilera en sus inicios, desfilan cosecheros de café nuestro producto por excelencia, orgullo y razón de ser de nuestra identidad, sus voces se escuchan y resuenan sus historias entre la multitud, entre vendedores y culebreros, pregoneros y cuenteros, la cabecita parlante adivinando la suerte de los curiosos y el lorito que extraía la carta con la suerte o la desgracia de los parroquianos,  pero también desfilan poetas dándole luz a la sombra, color a las flores y aroma al amor, ilusiones preñadas de esperanza y  sueños convertidos en quimeras  que se esfuman cual niebla matutina.

Desfilo por el parque de La Concordia don Lino Gil, también don Hugo Toro Echeverry, y tantos y tantos grandes hombres que soñaron y visualizaron una Sevilla pujante, en paz, culta como hoy se muestras algunas chispas.

Pero también se escuchan aun las voces de tantos y tantos políticos y politiqueros que por allí desfilaron, de todos los partidos y de todos los colores, de todas las vertientes, ideologías, filosofías prometiendo cambios en nuestro municipio, departamento y nación; hoy de sus promesas no queda nada ni siquiera el bullicio y la algarabía de sus fanáticos, solo el recuerdo de las tarimas y la multitud de personas vestidas  de azul, rojo, amarillo o blanco de acuerdo al color del político de turno.

En época de violencia partidista, se escucharon disparos y granadas, causando muerte a sus contradictores, extinguiendo la vida de personas, influenciadas por los mismos politiqueros que nos visitaban; aun se escuchan los quejidos de la víctima que exhala su último suspiro y las voces del victimario evocando su respectivo partido, para luego entrar a la iglesia a pedir perdón mediante la confesión,  ante el sacerdote que al final bendecía el arma del asesino para que afinara la puntería y que su arma no le fallara cuando matara a su rival.

En el parque de La Concordia nació Sevilla, se forjo por primera vez  ese gran pueblo convertido en historia, allí en el parque aún se escuchan las voces de los primeros pobladores discutiendo con don Heraclio por la adjudicación de las tierras que ellos con hacha y machete habían colonizado en este selvático rincón de nuestro País después de haber sido desplazados de sus tierras de nacimiento por otra de las absurdas violencias creadas por la clase pudiente de nuestro Colombia, al final de innumerables diálogos con don Heraclio Uribe, resulto enamorándose de Sevilla y al final su participación en la creación de nuestro pueblo fue  el trazo del parque principal (parque  La Concordia), y el de algunas calles y carreras; don Heraclio era agrimensor y vino a estas selváticas tierra desde Tuluá en busca de un preciado mineral, valiosísimo en la época, sal, don Heraclio quería funda un pueblo y escogió el caserío de La Uribe, pero la clase burguesa del Valle del Cauca no se lo permitió, es así como continuo su camino y su idea llegando a La Selva, por la vereda La Estrella (uno de los buenos pescaderos y sitios de baño y campin de nuestro terruño), desde allí se enrruto en dirección a los salados que existen en La Cimitarra y Cumbarco. 

Recuerdo aun con mucha nostalgia el Café Vesubio, lugar donde concurrían  jugadores de billar a recrearse sanamente, hoy lo ocupa el supermercado Ara con una arquitectura diferente, el lugar que hoy ocupa el fruver La Placita igualmente cambio la arquitectura, allí tenía su ferretería don Carlos Vicente Arcila, Almacén Caviar, en la esquina enfrente de La Cascada quedaba El Club Tres De Mayo, hoy lo ocupa una enorme carpa cual si fuera circo, creando un enorme vacío en la arquitectura del centro histórico de nuestro municipio, ojala se le pueda cambiar no el negocio en sí, sino la fachada de calle y carrera. Por la carrera 51  quedaba el Almacén Odeón, otrora Jotagomez. Por el lado de la alcaldía aun hoy la familia Beltrán conserva su propiedad más o menos con la misma arquitectura, por allí mismo la panadería tendrá  que conservar la fachada original.

En resumidas cuentas  debemos volver el centro histórico de verdad histórico, porque el único testigo de todos los acontecimientos que perdura en el parque La Concordia es nuestra Basílica, con su hermosa arquitectura estilo gótico.

En cuanto al sagrado parque La Concordia,  su hermosura se compara solamente con el paraíso, cuando es adornado por el canto de los pájaros y a veces las pinturas que quedan con el paso de la neblina que alegra al Sevillano nativo,  porque en ella vienen bibliotecas enteras de recuerdos, y a nuestros visitantes porque para ellos trae un aire puro preñado de olores que bajan de las montañas, evocándoles el grano de café característico de nuestro edén llamado Sevilla, se encuentra allí un hermoso Odeón, pero es lastimoso que en las noches veraniegas cuando el sol a calentado su estructura se siente a veces un fuerte olor a orina y a veces a materia fecal, fresca cuando sus fantasmas nocturnos, los sin hogar,  hacen sus necesidades. Bueno fuera una limpieza y además llevar estos fantasmas a otro lugar para rehabilitarles sus carencias.

Arquitectura. Son unas hermosas piezas,  características de la arquitectura colonial antioqueña- por ser de un estilo propio de La Colonización Antioqueña- o simplemente arquitectura antioqueña. Regularmente los balcones antioqueños están compuestos por chambranas y calados. Las chambranas son piezas arquitectónicas hechas con barrotes verticales de macana o a veces de madera tallada o torneada; en tanto, los calados, de herencia andaluz o mozárabe en nuestra cultura, igualmente son piezas de arquitectura antioqueña a partir de adornos hechos en madera y que consisten en una serie de agujeros que forman figuras, como “arabescos”.

Como en la mayoría de los pueblos de colonización antioqueña, en Sevilla se utilizó una cuadricula que tiene como punto central la plaza que data de inicios de los años 1800 en estilos colonial y republicano gótico. La arquitectura de esta región se compone de elementos ofrecidos por la naturaleza como guadua, barro, boñiga, madera y teja de barro, estos elementos protegen las construcciones de la humedad y de los animales, la vista hacia afuera a través de miradores. Las características generales son el patio central, la construcción en forma de  L (las alcobas rodean al corredor que  une a la cocina con la casa). Arquitectura típica bien conservada y declarada patrimonio.

Parque Uribe. En décadas pasadas fue testigo de innumerables acontecimientos, allí es mudo testigo el busto de don Heraclio al cual se le rinde homenaje cada año, a veces me pregunto porque solo a él, cuando lo antecedieron otros personajes que ya estaban por estos lares.

Sobresaliente Casa Blanca, allí creo quedaba una ferretería o tal vez era una miscelánea. Los campesinos que bajaban de a caballo y con recuas de mulas las  dejaban por allí donde hoy son los juzgados, quedaba cerca a lo que hoy es el cuartel de Policía la panadería Hidalgo lugar donde comprábamos el pan y los exquisitos dulce que allí vendían.

Antes en las noches se respiraba aire puro, el cual manaba de las hermosas araucarias, hoy las araucarias están desapareciendo lentamente, nido y cobijo de bandadas de pájaros migratorios que anidaban con gran algarabía, alegrando a quienes transitábamos por el lugar, a veces nos deteníamos a verlos y escucharlos; hoy pasa uno en horas de la noche y solo se siente un fuerte olor a marihuana.

Este otro de los parques sagrados que tenemos, esta descuidado. Solo espero que si algún día decide la administración meterle mano, se respete también su arquitectura, que quien lo haga tenga la Sevillanidad, la idoneidad para que nuestro pueblo quede con un buen legado de esta nuestra generación.    

Casablanca: es una de las casas más antiguas del municipio. Su frente nos da una idea de  lo que era el paramento habitacional de La Plaza Uribe. Con el transcurrir del tiempo, se ha convertido en un emblema para los sevillanos. Es el sitio de encuentro de nativos y foráneos que quieren departir al son de música lírica, colombiana, boleros, tangos y tropical del Caribe. Su valor está representado en la colección de música de todas las épocas, las bebidas derivadas del café y los licores. Su colección musical está representada en 14 700 discos LP y de 78 y 45 RPM. Entre sus curiosidades, conserva en acetato la Novena Sinfonía de Beethoven del 11 de agosto de 1908, una hermosa cafetera italiana de 40 años y una victrola de 105 años. Allí se celebran el aniversario de Carlos Gardel, el día mundial del tango, y encuentros de coleccionistas de música caribeña. 

Exhorto al señor alcalde Dr. Fredy Omar Osorio  para que bajo su administración podamos mejorar la arquitectura de nuestros parques ya que contamos con la fortuna de pertenecer al Paisaje Cultural Cafetero, así mismo  dar uniformidad a la pintura de los diferentes viviendas y negocios que están alrededor de los parques, sabiendo que deben ser  pinturas y fachadas originales de los poblados campesinos cafeteros, de igual manera reorganizar nuestros parques, especialmente el parque La Concordia en cuanto a cargue y descargue en los diferentes negocios lo cual debería ser a una misma hora, con seguridad en la horas de la madrugada. He de anotar que debería la administración conseguir otro “club social” a las personas enfermas de alcoholismo, mal llamadas  “chirinches”, que se han  tomado pequeñas parcelas en ambos parques, algunos incomodando a  conciudadanos, especialmente a niños y damas que  transitan por allí.

jairvalenciagaspar@yahoo.es 

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3/10/16

Hagamos cuentas

Déjenme hacer algunas cuentas, después de este plebiscito:
Veamos, de los 6  millones y algo que obtuvo el NO, un importante porcentaje lo aporto el movimiento MIRA  de la Iglesia Ministerial de Jesucristo, ordenado por la pastora diosificada  María Luisa Piraquive y su redil de seguidores.

Otro porcentaje bien importante lo colocaron los pastores  que dirigen otras religiones y sectas y sus seguidores.

La religión católica hizo otro gran aporte con la presencia del padre “Chucho” unido a otros sacerdotes y  obispos disidentes de la religión (mi PAZ os dejo mi PAZ os doy; decía hace más de 2000 años el carpintero de Galilea) por este mandato y su doble moral traicionaron sus propios principio acompañados por sus convencidos seguidores.

Hasta aquí si sumamos nos pueden dar fácilmente el 95 o 96% de los votantes por el NO.

Pastrana y dos o tres voticos que aún conserva.
Ex­-monseñor Ordoñez y su familia también colocaron unos voticos.
El excandidato  de Uribe a la presidencia, el señor Zuluaga, su familia, sus hijos y sus familias otros pocos votos.
El expresidente Uribe, su familia y dos o tres lagañosos.
  
Yo desde mi  ignorancia y recurriendo a la matemática política, que siempre es inexacta y como no estoy enterado de las cifras he hecho este cálculo.

En buena hora y en franca lid ganaron las religiones con su voto negativo a los acuerdos de PAZ, no puedo decir que gano la democracia por el abstencionismo fue muy superior, este tema es largo y espinoso, ya los nuevos negociadores tendrán y hoy reclamo desde aquí se revise del porque la gente se abstiene de votar; será desigualdad, o tal vez el apretón constante a que está sometida la clase media con impuestos, intereses bancarios carísimos, servicios caros impagables o quizás puede ser los sueldos de los altos cargos gubernamentales, ej: senado y cámara, estos sí que tienen que hacer un acto de contrición porque exigimos la rebaja de sus sueldos y la merma de senadores y representantes.

Creo desde mi ignorancia política que la mayor contribución a la PAZ tiene que nacer innegablemente desde las altas esferas. * Señores políticos se reforman o los reformamos.

*PLEBISCITO PARA LA REFORMA DEL CONGRESO YA*  


jairvalenciagaspar@yahoo.es 

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11/1/16

La Dulce Toma

Recuerdo aun las largas caminatas desde la escuela Armando Romero Lozano, en el barrio Puyana recién fundado y todavía en obra negra; íbamos  en larga fila por los potreros de don Ramón Bobadilla, costeábamos a veces el lago, hermoso humedal, sitio de festivales dominicales, lugar de recreo para muchos, allí años después mi futuro suegro, don Miguel Ángel Cardona, “Radio Miguel”, invento la bicicleta acuática, la diseño y la construyo dentro de su casa, enseguida de las Rentas Departamentales, cuando llego la hora de la prueba, la fue a sacar para llevarla al lago y oh que contrariedad, la bicicleta era más grande que la puerta de entrada, por consiguiente a desarmar, transportar las piezas al  kiosco del lago, que quedaba en el extremo oriental, más o menos donde hoy queda el centro de salud del barrio El Brasil, bueno allí armo su bicicleta y la probo con éxito, este relato  de la bicicleta lo viví y además lo he escuchado de labios de los protagonistas, mi esposa y mis cuñados.

Volviendo al cuento, cruzábamos por los potreros  de don Ramón, pasábamos por un bosque que quedaba encima de un Parque Infantil y llegábamos a una calle en tierra, que construían en la finca de los curas, pasábamos por el parque Uribe (el que a propósito le deberían cambiar el nombre), subíamos hasta llegar a Las Margaritas, Los Tanques y de allí a La Toma, la dulce Toma, sitio de paseos de las diferentes escuelas y colegios del municipio.

Llegábamos  por fin, mi pequeño espíritu se ilumino por primer vez con tan espectacular paisaje, visto solo en las películas de tarzan, vi por primer vez como los pequeños duendecillos danzaban  y jugueteaban en las burbujas que producían el agua al caer por las cascadas, vi por primer vez como las hadas cantaban, reían de alegría y saltaban de flor en flor, alegrando el paisaje de la dulce Toma; mi pequeño cuerpo cuando se sumergía en el agua fresca temblaba y yo no sabía si era de alegría o de frio.

Transcurren los años, y ya en el COGESAN, volvíamos con más frecuencia a La Toma, a recolectar hojas, tallos, flores y frutos, pegarlos en cartulina negra, clasificando cada hoja, cada tallo, cada flor y cada fruto hasta construir los famosos herbarios,  que todos las generaciones que pasamos por el antiguo COGESAN,  con el profesor Luis Carlos Guevara en la estación de segundo grado de bachillerato, íbamos a La Toma, a la famosa recolección, además a disfrutar de la tranquilidad de La Toma, darnos un buen baño, por supuesto  que de rama en rama y de yerba en yerba, cargábamos la yerba, la que nos inventaba colores nuevos, la que nos mostraba caminos nuevos, ideas nuevas, en resumidas la que nos curaba el alma de penurias y nos hacía olvidar de los miedos que nos implantaba la sociedad mundial por esos días.

Algunas décadas después, tuve una finca encima de La Toma, al pie de una laguna encantada, misteriosa porque en ciertas épocas del mes se secaba en su totalidad para llenarse nuevamente a partir de las 5 am del otro día, nunca supe la razón y este misterio se quedó sin resolver, hoy no encuentro explicación. 

Posteriormente y muchos años después, he logrado vivir encina de La Toma, al otro lado de La Toma, opuesto donde tuve la finca, vivo hoy  entre El Cielito y El Tesoro, allí soy un afortunado, porque he vuelto a escuchar a las hadas y los duendes, ellos  aún viven por allí en  las cascadas de La Toma, puedo verlas en noches veraniegas saltando de rama en rama, de flor en flor, dejando su aroma mezclado con el aire puro del ambiente montañero, despertando lechuzas para que con su fino y lóbrego canto puedan danzarle a la vida y hacer de La Toma y sus alrededores el lugar más mágico de la tierra, lugar donde la energía es pura, quien por allí pasa siente la paz clavada en su corazón, siente la alegría de vivir; se ha dicho por generaciones que por estos lares existe una puerta astral.

He visto tantas veces las hadas y los duendes, las he sentido, he visto a “Tapetuza  corretearlas por todos los potreros aledaños hasta el cansancio del pobre hombre, el que después de juguetear por largo rato se queda dormido en cualquier anden de Las Margaritas, además las veo viajar en las mañanas y en los atardeceres cuando apareces las bajas-nubes (neblina) como se montan en las nubes para pintar hermosos paisajes que son transformados por el hermano viento.

Se dice que don Heraclio Uribe Uribe, trajo escondidas en sus alforjas duendes y hadas, y que las brujas montaban en mula, porque  además venia buscando sitios alejados de la civilización, donde desarrollar el negocio de alambiques y tabaco para la destilación de aguardiente, un aguardiente amarillento y sabroso, de una pureza única como solo Dionisio lo podría haberlo hecho mejor, y tabaco, tabaco rubio cultivado en tierra virgen, entre el mismo bosque armaban el caney y cuando la hoja de tabaco mostraba un color amarillento se cortaba y se iban colgando en el caney hasta su completo secado, se desvenaba y se enrollaban hasta conseguir un exquisito puro o tabaco. La comercialización se hacía en las sombras de la noche, cuando la gente se empezó a dar cuenta, entonces se vestían de blanco y desfilaban con antorchas para asustar a quienes los vieran, eran las animas benditas disfrazadas de personas o personas disfrazadas de animas para poder tener el camino libre y transportar el tapetusa y las liadas de tabaco.

Don Heraclio y su combo, trajeron entonces  brujas y demonios, duendes y hadas, las brujas y los demonios deambulaban por las calles de Sevilla en cantidades, hoy se les ve aun por sus calles chismeando, quedan unos pocos, los duendes y las hadas se amañaron en La Toma, ellas y ellos le han dado el colorido, por fortuna le han dado la inspiración al Grupo Bandola para la creación

 Su exitoso disco *La Toma*, han inspirado a Julián Rodríguez para hacer un calendario, además,  quien sabe cuantos poemas y cuentos hay alrededor  de nuestra Dulce Toma.

Por| Jairvalenciagaspar@yahoo.es

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4/11/15

¿Por qué enfermamos?

Enfermamos porque perdimos el verdadero rumbo a seguir por el ser humano, enfermamos porque a lo largo de la historia hemos desarrollado sentimientos y no los sabemos manejar, ellos, los sentimientos enferman el espíritu y un espíritu enfermo contamina el medio ambiente, enferma la sociedad y creamos así la enfermedad social en su más alto grado, la familia.

Los espíritus se embriagan a veces de sentimientos y no soportan la carga de malestar que les causa la embriaguez  emocional, se intoxican con el odio, la rabia, el egoísmo, la envidia, la gula, el chisme, intoxicado el espíritu, el cuerpo material se sale de nuestro control y enferma.

Nacemos con el bien y el mal pegado a nuestro cerebro, y la mente los desarrolla hasta poseernos por el resto de nuestras vidas. De acuerdo a la educación espiritual, ellos, el bien y el mal, afloran e inundan nuestro ser en momentos determinados,  para ejecutar su labor, buena o mala.  Ejecutada su labor cambian la inteligencia de nuestras células, así mismo transforman nuestros genes, originando cambios que son imperceptibles en el organismo, pero si el mal lograra una dominación total de nuestra mente, nos perderíamos en el mar de la maldad, provocando enfermedades incurables, mientras dure la posesión de la maldad en nuestros cuerpos

Esta situación la entendieron a la perfección los negociantes de la salud, manejados todos  por los laboratorios productores de drogas calmantes especializadas en diferentes enfermedades, pero han sentido alguna vez los efectos secundarios que producen los medicamentos, que producen los tratamientos químicos?, a manera de ejemplo Cito las radioterapias, las que acaban las células malas y las buenas, además siembran futuros canceres al organismo  
  
La humanidad en su ambición y en su afán de superioridad frente a la naturaleza, ha querido ejercer un dominio total sobre ella, nos creemos y nos hacen sentir como los reyes de la creación, pero falso es este postulado, miren, comemos una rica fruta y no somos capaz de producirla en laboratorios

Adoramos falsos ídolos tenemos una fe equivocada, oramos a quien no debemos orar.

Si adoramos mas nuestra tierra será diferente, ella y solo ella sabe de nosotros, de nuestras necesidades, de nuestros sueños, de nuestros consuelos y desconsuelos, a ella nos debemos, es un útero completo, miren, si tiramos un grano de maíz, ella nos devuelve 100, si sembramos un árbol frutal, ella nos va a alimentar, no solamente a nosotros sino a muchas generaciones nuestras, saben porque? Porque ella piensa, llora, razona, porque ella nos habla, lo que pasa es que nosotros no la escuchamos o mas bien no la queremos escuchar; razón por la cual los Incas, Mayas, Aztecas, Olmecas etc. nos enseñaron la cultura por el amor a ella, en resumidas cuentas ella, es nuestra madre, pero nosotros……nosotros en un acto de altanería y soberbia creemos que podemos ejercer dominio sobre ella, arañamos sus entrañas en busca de su sangre, de sus metales preciosos, desforestamos, cambiamos el curso de sus ríos, en sí desequilibramos esos pensamientos, esa energía que produce nuestra tierra, energía que nos ata a ella, pensamientos terrestres que influyen en nuestros pensamientos y cuerpos materiales. Por estas razones nuestra madre tierra esta enferma y con ella nosotros,  estamos gravemente enfermos.

Mientras dure el desequilibrio nuestro, frente a la madre tierra, seguiremos causando estragos en nuestras mentes, en la sociedad y a nuestras familias, agravando cada vez su  enfermedad, nuestra enfermedad y la enfermedad social.       

Somos el producto de lo que comemos 
El ser en su pureza no nació para comer lo que su estomago y vías digestivas no pueden procesar; la digestión solo estaba para descomponer con su química natural las frutas, las raíces,  vegetales y algunas carnes. Hoy el mundo es muy veloz y en su velocidad se ha visto en la necesidad de crear alimentos procesados, el ser humano se ha acostumbrado consumir cantidades exageradas de carne (quienes tienen el poder adquisitivo), consumimos alimentos procesados químicamente que riñen con nuestra química natural, drogas químicamente elaboradas, cual son las pastillas y drogas creadas en laboratorios las que por sus efectos secundarios nos producen otras enfermedades.

Hoy la calidad de vida, es la prolongación de una existencia a base de  drogas  y dietas, cambiando la originalidad de nuestro cuerpo material, hoy somos mas longevos  pero mas enfermos, nos olvidamos por completo de sincronizarnos con la madre tierra, con su pensamiento, su sabiduría, nos olvidamos de sincronizarnos con su frecuencia y su voz, solo la destruimos, no la escuchamos mas, hoy solo producimos y producimos, mas no devolvemos a nuestra tierra lo que ella necesita.
  
Junio 4 de 2013
Imagen de Redes Sociales

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Mi tremenda historia

Rumbo al 40 Aniversario, Sevilla  agosto 15 de 2015
Julio 5 de 1975 – julio 5 de 2015
Grupo 6-3,  promoción 1975
Dedicado a mis de compañeros de viaje,  por  ese túnel del tiempo vivido en el Colegio General Santander, en las décadas de fines de los 60, y los 70, muy especialmente a mis amigos del alma...!!!

Soy santanderino
Era época de estudios, ah estudio,  que vivencias, en el antiguo colegio comenzó la formación de mi generación, formación dura por el paso de la escuela al colegio personas nuevas profesores nuevos, disciplina diferente, imagínense de venir de meternos las tablas de multiplicar a reglazo limpio, encontrarnos con don Jaime Villa jefe de disciplina de la época, encontrarnos con profesores especializados en las diferentes materias, recuerdo a un profesor loco que nos enseñaba matemáticas, Rafo, tenía un solo vestido que lavaba de cuando en cuando y era tornasolado de entre la mugre y la vejez; anécdotas de colegio que van trascurriendo de año en año, de pilatuna en pilatuna, de amores en amores, recuerdo a Gabriel y a Gabriela; Gabriela una profesora de biología, tremenda minifalda la misma que convulsionaba nuestras imaginaciones en arreboles sexuales, tal vez por sus cortas faldas despertaron las apetencias del sacerdote Gabriel Rivadeneira, lo que a la postre motivo el retiro de la curia y posterior matrimonio de los mismos.

Recuerdo cuando la toma del colegio, que casi electrocutan al señor gerente de las Empresas Publicas Municipales , el señor gerente llego bien alterado para que se le abriera la puerta de entrada al colegio, puerta de barrotes de hierro estilo cárcel pero más pulida, bueno, el señor gerente llego y se pegó de la puerta, con tan mala suerte que los organizadores del paro le habían colocado un cable de energía, además le habían vaciado un baldado de agua, resultado, el pobre señor quedo pegado a la reja, rojo y temblaba hasta su escaso pelo, bueno fue una buena toma, recuerdo que la mayoría de familias de Sevilla nos mandaban alimentos y frazadas, yo era uno de los enlaces porque tenía la forma de entrar y salir del colegio como un topo, tenía mi propio agujero, esto por las veces que llegaba tarde que por supuesto era casi todos los días.

Y así fuimos avanzando entre año y año, anécdota en anécdota, recuerdo, y recuerdo hasta que empezamos a descubrir el trago, rallábamos el cuarto de secundaria, preámbulo del mejor tiempo de mi vida, quinto de bachiller, nacen inquietudes en mi mente, allí en esta época nacen mis primeras letras, poesías y conceptos sobre religión política y cosmología, con tan mala suerte que 10 años después muchos cuadernos con todos mis apuntes me los robaron, en uno de esos robos que acurren a veces en la vida.

Sevilla de mis amores, donde he vivido las más bellas historias que puede tener un ser humano corriente y común como yo, claro no tan común, soy sevillano y por ello no soy común, soy aprendiz de la cultura y de la sabiduría que caracteriza a los sevillanos y no me siento una persona más, soy de la cultura, soy de Bandola, soy de las festividades, de la Semana Santa, soy santanderino; centro educativo donde transcurrió toda mi juventud, lugar de pilatunas, pero de ciencia y aprendizaje, allí conocí y conviví con amigos de mi alma, allí me enamore muchas veces, pero no tantas como en  La Calle Real, ahhh La Calle Real o del yo-yo, eran dos cuadras de subir y bajar, dos cuadras donde las niñas manaban como si fueran manantial de agua, niñas bellas, como las de mi Sevilla, allí se escribieron hermosos poemas, allí nos rendíamos al amor, recuerdo La Fuente y  a Mi Sevilla con sus rokolas, 20 centavos y Los Payos, Javier Solís, Loe Dan, Sandro, Enrique Rodríguez; como para dar inicio al romance, una cerveza y a esperar la novia o las amigas de la novia,  para que le trajeran  la razón que el amor estaba enfermo o castigado, recuerdo El Cortijo, Los Arrieros, La Ratonada, El Venecia, El Molino Rojo, recuerdo a Richard, él arreglaba radios y televisores, vendía licor, además tenía una música extraordinaria, recuerdo como si fuera ayer, que era de los únicos lugares que nos vendía trago en Semana Santa, recuerdo también que sosteníamos largas charlas con él, sobre la protesta social, agnóstico y rebelde, Richard se nos perdía de cuando en cuando a meterse su "turriadit".

La Calle Real la vivíamos desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche, hogar fraterno de reuniones con amigos, sitios de encuentro permanente, enemigos no teníamos, rivales si por sobresalir o por tener la compañía de las mujeres bellas, recuerdo aun las largas caminatas que sosteníamos hasta muy entrada la madrugada, por los alrededores de mi Sevilla del alma, recuerdo que nuestro sitio de reunión era el parque de La Concordia, donde iniciábamos largas charla de astronomía, de física, de matemáticas, de fútbol; cada uno iba desarrollando su tema, algunos los desarrollaban todos. Los más sanos a dormir temprano, los más noctámbulos como yo en esa época, recuerdo, nos íbamos perdiendo en la neblina, mientras degustábamos un delicioso Pielrroja.

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Álvaro Ocampo “La Pulga”

Hombre de nuestra entraña, gran ser humano y  extraordinario futbolista.

Vivía al lado de la cancha, pasando el puente colgante de guadua que existía para cruzar la quebrada de San José, por la Bomba Cody, podría decir que también vivía en los bajos de Juanita La Loca y Juanita vivía con doña Isaura Cardona, la única vivienda que existía al otro lado del puente; cuando se cruzaba el puente, el camino se dividía en dos, uno hacia la cancha, el otro bordeando la quebrada no llevaba a la casa de Tito, padre de Álvaro y del profe Osmar;   Juanita, la bella y noble ancianita, con su bata negra y larga, se sentaba en el planchón de la Galería; en un principio nos causaba miedo, pánico y hasta terror, pero cuando fuimos creciendo junto a ella, le perdimos el miedo  y de allí en adelante fue nuestra abuelita, la hacíamos respetar  a como diera lugar, a los puños si fuese necesario.

Tuve yo la fortuna de crecer al lado de “La Pulga”, ver su exquisito futbol que nos regalaba en las tardes domingueras, su potencia, su vitalidad, su energía y su maestría, tal vez igual o mejor al maestro Jairo Arboleda, volvían el balón como un corozo y hacían ver el futbol tan fácil que todos queríamos imitar.

Recuerdo cuantas tardes, mañanas y días que quemábamos al lado de Alvarito tratando de quitarle el balón en los improvisados partidos, entre otros al larguirucho de Gabriel Giraldo Arias, a los hermanos Gaviria, Jorge y Juancho, y a toda la muchachada de la época, no le veíamos una sola, el pobre Gabriel era el que más sufría, pues por sus largas piernas siempre le hacía caños (túneles), no sé, tal vez por esa razón fue que Gabriel  fracaso en el futbol, se retiró para dedicarse al atletismo y ser un triunfador en él.

Me enfrente contra Álvaro  dos o tres veces en partidos de campeonato, a veces me paraba en la cancha para verlo jugar, recogía cuatro o cinco contrarios a su alrededor incluyéndome algunas veces a mí y en un exhalar nos hacia una finta pintoresca y nos dejaba a todos boquiabiertos, exhalaba un enorme y violento suspiro acompañado de un uuuchhhh y una enorme risotada se dibujaba siempre en su boca, parecía que quisiera exclamar la muy mentada voz taurina de oleeeee.

Su exquisito futbol lo llevo a Deportes Sevilla, donde nos regaló tardes dominicales de su extraordinario futbol y seguidillas de triunfos en nuestra cancha y en diferentes estadios del Valle del Cauca.

De allí se catapulto en prueba a equipos como América,  pero por la proximidad fue al Deportes Quindío, luego al Deportivo Independiente Santafé, donde jugo en el equipo profesional por unas temporadas, por esas cosas de la vida y como un buen crack, desafortunadamente le toco abandonar su carrera deportiva como futbolista, regresando a Sevilla a continuar jugando  partidos sin trascendencia para su carrera, en equipos de poco trayecto hasta abandonar el futbol. 

Al final ordeno su vida y se convirtió a una de tantas religiones, hasta que el año pasado murió, entrego su cuerpo a la tierra, pero allá en otro lugar del tiempo y del espacio nos espera  a Gabirel, a  los hermanitos Gaviria, a los hermanitos Bastidas, a los hermanos Valencia, a Coco-Viejo, a Coche, y a una interminable lista de personajes que pasaron por la cancha  del COGESAN: claro que ya debe haberse encontrado con doña Josefina, recuerdo que a la pobre le apagábamos el fogón de un balonazo y sus arepas fritas, empanadas y salchichón de perro que nos vendía, volaban por el aire muchas veces hasta estrellarse con el muro de don Humberto Marín, padre de Humberto, arbitro oficial, junto con Fabián Ordoñez, hijo de doña Josefina nos pitaban los partidos, este par me expulsaron en sendos partidos, por la calentura que se vive dentro de ellos, ahora comprendo a Neymar, en el partido contra Colombia.

Si hoy hiciéramos un comparativo de Álvaro con algún jugador del futbol profesional colombiano, incluso de la selección Colombia  ninguno le daría la talla, creo que quienes vivimos esa época o los que lo vieron jugar están de acuerdo conmigo. 

Pero aprovecho y no  puedo dejar pasar esta ocasión, para hablar de La Galería y de algunos personajes, porque son recuerdos que se van hilvanando y que tienen muchísimo que ver con estas historias nuestras, por ese sector de Sevilla nacimos, estudiamos, hicimos pilatunas, nos enamoramos y nos formamos por nosotros mismos y por los personajes que aparecen en esta historia, porque de ellos nos nutrimos como hombres trabajadores y de bien, fueron un muy buen ejemplo para la muchachada de la época, además porque en ese sector trabajamos, recuerdo a “La Pulga” llevando domicilios, cuando no le ayudaba a su padre Tito en la zapatería o ayudándome a mí a vender gazapos y gallinas,  en el planchón de La Galería, estos personajes trabajaban allí, cuando nuestra Galería era pujante, con vida propia, se conseguía de todo, verduras y al comando de ellas, “El TIGRE”, padre de Gustavo Gallego “Mamoncillo”, era impresionante el surtido que tenían, los domicilios los hacían en enormes canastos de mimbre, los cuales los cargaban en la espalda, personajes que eran como coteros, se colocaban un poncho en sus cabezas para luego pasar la correa de cabuya por sus frentes, para soportar la pesada carga que llevaban o a los carros o a las propias casas.

La carne,  el queso y la mantequilla los envolvían en hojas de vihao, no como hoy que las empacan en bolsas plásticas, las que atentan contra la salud del ser humano.

En la sección de granos estaba “El Antioqueño”, un  flaco y enorme señor de  bigote y sombrero de alas anchas, con guarniel cruzado, un gran señor, formalísimo y cuentero, nos entretenía muchísimo con sus historias, el quedaba en la parte interna de La Galería  por La Pista

Por la calle 58 y en la parte externa de La Galería estaba el señor Barreros  (Granero El Titán, allí en la puerta de su granero un sábado, mataron a la señora Laura Salazar, dueña de la finca Las Mirlas, sitio de reunión de la chusma como la llamábamos en esa época), papá de  la señora Miriam Barreros, también por allí mismo tenía su granero do Abelardo Zapata; todos ellos y muchos que se escapan de mi mente, recuerdo que el grano lo empacaban en bolsas de papel, bien fuera en medias libras, libras, kilos, puchas o cuarterones, tenían unos cajoncitos de madera, los que llenaban y luego rasaban con una pequeña tabla.  

Hoy esa bella historia que todos los sevillanos escribimos y forjamos desde cualquier frente, se ve truncada en la realidad, mas no en los sueños, porque espero que antes de irme a jugar el partido final con Álvaro y los parceros de mi época, allá donde no hay ni tiempo ni espacio, podamos ver  a la Sevilla De Mis Amores,  como el municipio pujante, inteligente  y verde de Colombia.

Todos estos personajes contribuyeron al progreso de nuestra tierra amada, Sevilla, Valle del Cauca, Colombia, y se han perdido en la historia, cuando entre todos forjamos la Sevilla de hoy, sé que olvido a muchos de ellos, así como a muchas historias, a propósito esta pequeñísima historia la escribí a petición de mis amigos Gabriel Giraldo Arias y Tobías Bastidas, a ellos mil gracias por refrescar mi memoria y en ella mis recuerdos. 

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